miércoles, 28 de diciembre de 2016

El canto del Chamán


"Chalaman"
tinta y café y acuarela2016

El verano es la estación del año que más me gusta, quizás se deba a que nací en enero. Y existen algunos discos, que me encanta escuchar en verano, uno de ellos es “Big Yuyo” de Los pericos, un disco que me sirvió como puerta de entrada a la música Reggae. Luego vino “Leyenda” un compilado fundamental de Bob Marley, que me regalo mi primo para un cumpleaños. Ya más adelante, Jorge, un compañero de la escuela, me paso varios disco de Bob, “Burning” y “Catch a fire” me gustaron mucho, pero fue un tiempo después que “Survival” me atrapo por completo, no sé  por qué, pero ese disco me conquisto, no podía dejar de escucharlo, luego de haberlo bajado de un blog. Me parece perfecto en sonido, melodías, letras, incluso antes de buscar las traducciones y saber que decían. Aproveche un viaje de una amiga y me lo trajo de Europa, en vinilo usado, una edición española en perfecto estado. Me encanta ponerlo y escucharlo de principio a fin, en cada pasada le encuentro cosas que no había percibido antes.
Si bien es cierto que para muchos representa una música para el relax, para no pensar. Las canciones de Bob y sobretodo sus letras, son una bomba, en muchos casos imposible de superar como “War”. Potenciadas por los estribillos que se pegan como chicle, con buenos trabajos melódicos de las coristas las I-Threes, comandadas por Rita, la esposa de Bob. Quien escribió una bella autobiografía que recomiendo: “No woman no cry” mi vida junto a Bob Marley. Los teclados viajeros de Tosh, sobretodo en la primera época de los Wailers. La percusión ajustada de Bunny Wailer. Y la base impecable de los hermanos Barret, en bajo y batería. Todo funciona en perfecta comunión.

"Wailers"
tinta, grafito y acuarela 2017

Claro que esto, no sería nada sin la presencia de Bob, que además de la composición, la poesía y la guitarra rítmica.  Aporta una fuerza visual y sonora única, arriba del escenario, la manera de moverse, de caminar por el escenario, de elevar sus manos al cielo, como tratando de establecer contacto directo con dios, por medio de sus versos. Y valla que lo logra,  lo que se dice, un verdadero chamán. Su manera de sentir la música, de hacerla carne en su baile, y su canto, representa un ritual digno de apreciar. Creo que existen pocos artistas con esa entrega física y espiritual.
Seguramente sea verdad, todo lo que el profeta Marley nos muestra en su obra, con respecto a este mundo podrido, corrompido por el egoísmo del ser humano. Este Babylon, como lo llaman los rastas, es una pesadilla que debe terminar en algún momento, pero también es el mundo, en el que cada tanto, brilla una pequeña luz, que nos acompaña. Y nos dice que no estamos solos en esta lucha, en la que es cierto, debemos ser fuertes, pero nunca perder la ternura, la empatía y la compasión. Un mundo que nos golpea, día a día, en la jungla de concreto. 
Pero También es ese mismo mundo, el que nos permitió conocer a un artista, monumental e irrepetible. Que nos dejó un legado gigante, que seguimos descubriendo y disfrutando.

"Cuidado con el Rock" saluda a todos los que nos acompañaron este año, nos leyeron, nos recomendaron, a los invitados que escribieron y compartieron algunas palabras con los seguidores.
Levantamos nuestras copas por un 2017 con mucho arte y sobre todo... con mucho ROCKKKKK!!!

" Plegaria"
tinta café y acuarela 2016.

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