jueves, 3 de diciembre de 2015

Y ahora?


Hoy.
tinta y digital 2015.


Allá por 1992, se separaban “Los violadores” y se despedían en el Estadio Obras, fue uno de mis primeros recitales grandes.
Mi amigo Marcelo, los había visto un poco antes de la partida de Stuka, y sacaba chapa con eso “¡yo los vi con Stuka!” Ademas ya no estaban El polaco, ni Gramatica.
Después de avisarle al dueño de la fábrica de sándwich de miga, en la que trabajaba por aquel entonces, que el sábado tenía que salir una hora antes para ir al recital, me quede tranqui. Llegó el día y no sólo me dijo que no, sino que además, me tenía que quedar más por la cantidad de pedidos.

-No te podes ir
-Si puedo.
-Yo te doy la plata de la entrada.
-No, gracias, no es por la plata.
-¡Ok, si te vas no vengas más!
-¡Ok, no vengo más!

Dejé mi delantal y me fui. Mis amigos y mi hermano se fueron antes, así que me quede solo, no tenía idea como llegar desde Lanús. Dios puso delante de mí un ángel, al cual apodaban pequeño, imaginen su altura, ¡era un oso!
Él dijo: ¡qué buena chaqueta loco! Un camperón de vieja, de cuerina, en el cual había pintado la portada de “No somos nada” de La polla records, en la espalda, y eso fue el puntapié para preguntarle:
-¿Vas a ver a los Viola?
-Sí, vamos juntos.

Una despedida emotiva, y claro, yo ya me lamentaba no haberlos visto con Stuka. Este 2016 parece que lo voy a poder cumplir, luego de que se confirmara una reunión para los 30 años de “¿Ahora qué pasa, eh?” en el Luna Park, el 24 de abril.



Ayer
tinta y digital 2015.

3 comentarios:

  1. Ver a los Violadores siempre fue una alegria indescriptible. Asi fue y asi será.

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