domingo, 20 de enero de 2013

Muchacho boca de jarro

"Moz"
Grafito y lapices acuarelables 2012


Cuando empecé la escuela secundaria, viajaba en colectivo desde Monte chingolo hasta la estación de Lanús, casi siempre a mitad de camino subía un muchacho muy flaco y alto con un peinado muy particular, estilo Elvis, con un gran jopo que desafiaba las leyes de la gravedad. También vestía camisas floreadas y a veces remeras con la cara de Elvis, James Dean, o algún otro actor de los 50, pero lo raro era que siempre llevaban la misma inscripción: “The Smiths”.
La verdad es que la banda me entro desde lo visual, por las fotos de las revistas que empecé a consumir al poco tiempo,  donde me entere, a mi pesar, que estaban separados desde 1986, la imagen de Morrissey siempre enigmática y atrayente me hacía acordar permanentemente al chico del colectivo y su peinado que envidiaba como un (*)Armando Barreda. 
Conocí su música por un compilado doble que escuche atentamente mientras empezaba a amar las melodías de la guitarra de Marr y la voz de Moz, conseguí sus discos y empecé a seguir la carrera solista del quía.
 Si bien todos sus discos tienen buenos temas, creo que es en “You are the Quarri” donde despliega todo su arsenal sobre nuestros agradecidos oídos. El disco que marca el regreso del legendario bocón a su Manchester natal, a su criticada Inglaterra y a las listas de los charts, luego del autoexilio en la ciudad de Los Ángeles,  producto de la vergüenza publica, cuando un Juez lo llamo inescrupuloso por haberse aprovechado de sus compañeros de banda, en un juicio por regalías iniciado y ganado por Mike Joyce baterista de los Smiths, tal vez finalmente el boca floja hizo carne sus propias palabras:
“Y ahora sé lo que sintió Juana de Arco, cuando las llamas alcanzaron su nariz Romana y su walkman se empezó a derretir”
El álbum de la resurrección de Steven Patrick Morrissey,  tal como figura en su partida de nacimiento, con temas contundentes y políticamente incorrectos, depende el cristal con que se mire, como son “Irish blood, English heart” y “America is not the worl” donde hace gala de su fama de charlatán inconformista ante gobiernos e instituciones, otro punto alto del disco es el dúo que hace con Nancy Sinatra en “Let me kiss you” y  como olvidar la cuota de blasfemia a la que nos tiene acostumbrados, la cual  nos presenta con túnica de por medio en la magnífica “I have Forgiven  Jesus” En fin un disco sin desperdicio que merece ser escuchado una y otra vez, y que pone a este rey de los vegetarianos en el lugar que le corresponde y que se ha ganado por derecho propio, aunque alguna vez haya disparado aquella frase llena de veneno:
“No tengo ningún derecho de ocupar  mi lugar en la raza humana”   

(*) identidad real del director Simour Skinner :
"Mi único sueño es tener el copete bien peinado" A. Barreda.

2 comentarios:

  1. Muy bueno el blog aguante Moz, parece que toca en el teatro de flores! un abrazo

    Claudio.

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  2. gracias Claudio, tambien dice que toca en tecnopolis!

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